Todo empezó con un colchón.
Cuando llegó la caja enorme de un colchón Emma a mi casa, mi hijo mayor solo quería construir un cohete. Daba lo mismo lo que había adentro.
Mi esposa les siguió la corriente, juntaron otras 2 cajas chicas donde venían almohadas, scotch, y se pusieron a "armar". Yo los miraba desde el sillón disfrutando el caos desde una distancia prudente y les sacaba un par de fotos al momento.
Afuera llovía, pero adentro estábamos en la NASA. Estuvieron toda la tarde construyendo, discutiendo dónde iba la puerta, etc.
Entonces llegó el momento de mover el cohete al comedor para pintarlo. Me pidieron que lo moviera, lo agarré con toda la confianza del mundo... y se desarmó entero en mis manos.
Lo tuve que juntar todo de nuevo para pintarlo, y lo logramos, pero algo me quedó dando vueltas...
Tiene que haber una mejor forma de construir con cartón con mis hijos.
Así nació Pakumi.
Haciendo las pruebas, cada vez que llegaba un paquete mi hijo preguntaba "¿Qué vamos a construir con esa caja?" y creo que eso es lo que más me motivó para hacer Pakumi una realidad.
Una actividad fuera de las pantallas que lo hacía pensar e imaginar, usar sus manos para construir algo real, reutilizar cajas que probablemente hubieran terminado en la basura, y finalmente un momento de conexión real con mi hijo.
Hoy ya hemos construido dinosaurios, dragones, autos, espadas, y mucho más.
Ahora quiero que tú también puedas hacerlo. Ya sea con tus hijos, sobrinos, alumnos, etc.
¡Bienvenidos a Pakumi!